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C.S.I.R.

Figurita repetida

Pese al debut de Berti como DT, Independiente mostró errores que viene cometiendo a lo largo del 2017 y no pudo pasar del empate 1-1 ante Santamarina de Tandil. Tarragona, en su regreso, convirtió un golazo.

Técnico nuevo, e ilusiones renovadas para todos. Jugadores, dirigentes e hinchas; expectantes ante un cambio de aire para muchos necesario (para otros no tanto) y con la ilusión de poder conseguir esa primera victoria en todo el año 2017. En frente, un rival de los que vulgarmente se dice “no juega por nada”: Santamarina no tiene ningún tipo de complejo con el promedio del descenso, ni aspiraciones de pelear por uno de los dos ascensos a Primera División. La enésima oportunidad para que Independiente sacara adelante un partido, y dejara los 3 puntos en casa, cosa que no iba a resultar así.

El encuentro arrancó con un ritmo frenético, con ambos equipos mostrando una intensidad admirable. Michel definió con el arco vacío al gol, pero el línea Bianchi anuló la acción por fuera de juego, y dos apariciones de Encina llegando al fondo y tirando el centro atrás (una por cada costado), eran un presagio del vértigo con el que se iba a desarrollar toda la primera mitad.

Hasta los 20’ el partido fue palo a palo, con la mitad de cancha como absoluta zona de tránsito. A partir de allí, el conjunto de Berti se adueñó un poco más del balón y pudo lastimar al equipo tandilense. Las sociedades por las bandas (Maidana-Cardozo y Arciero-Curuchet) obligaban al repliegue de los dirigidos por Arzubialde, y en estos minutos pudo verse lo mejor del local.

Lo tuvo Curuchet a los 18’ con un remate desviado al segundo palo, Cardozo en 20’ tirando una diagonal a posición de 9 (tras centro de Curuchet) definiendo mal de cachetada y Arciero a los 35’ tras una volea que se fue muy cerca del primer palo de Papaleo.

Tuvimos que esperar 45’ para poder observar la jugada de mayor riesgo a favor nuestro. Gran apilada de Curuchet (muy activo en el primer tiempo) por el sector derecho dejando a dos hombres en el camino, centro atrás y Tarragona de media vuelta obliga a la tapada de Papaleo, quien deja vivo el rebote para un Cardozo que no pudo darle al balón. La jugada continuó, y Gastón González terminó rematando desviado.

Así se iba la primera mitad, dejando una buena sensación en los presentes, con un equipo que contó con la movilidad y el ritmo como virtudes, y el trabajo por los costados como su arma más peligrosa.

El segundo tiempo arrancó como una continuación del primero. En 2’ “La Lepra” ya contaba con dos situaciones claras: buen remate de Arciero tras gran jugada colectiva que exige a Papaleo, y de ese córner, Maidana gana de cabeza y nuevamente contiene el “1” de Santa. Se vislumbraba un equipo protagonista, y que saldría a comerse crudo al rival, pero nada de eso ocurrió.

En el momento menos esperado, y como un baldazo de agua fría, llegó la apertura del marcador para el visitante. Centro de Sosa que cruza toda el área sin poder ser rechazado por la defensa, la pelota le queda a Michel por el costado derecho quien envía un nuevo centro para que el recién ingresado Callejo le cambie el palo a Aracena, y de cabeza marque el 1-0 parcial.

A partir de allí, el desconcierto total. Se le quemaban los papeles a un equipo que jamás imaginó el golpe propinado por el adversario. Independiente iba a las atropelladas, queriendo hacer el segundo gol antes que el primero, todo esto sin ideas claras, y mostrando una gran falta de movilidad, quizás aducida al cansancio en algunos jugadores.

Remates aislados (uno de Cardozo y otro de Dolci) y otra aparición de Diego por el segundo palo tras centro de Curuchet (jugada muy similar al gol contra Central Córdoba) que el arquero Papaleo chocó de casualidad fue lo exhibido por el equipo. Santamarina también lo tuvo: Aracena le sacó una volea impresionante a Callejo y Acevedo lo tuvo de tiro libre tras la infracción que derivó en la expulsión de Gómez Andrade, a los 28’.

Todo esto hasta que el genio frotó la lámpara. Hasta que el jugador distinto mostró toda su categoría. Porque daba la sensación que la única manera que teníamos de llegar al empate era por él, y así fue. Cristian Tarragona, el jugador que jamás puede faltar, decidió regalarnos una pincelada de su enorme talento. En 32’ lo vio adelantado a Papaleo, y desde 35 metros decidió probar al arco. La pelota ingresó en el único lugar posible ante el retroceso desesperado del arquero contrario, y el parque fue una fiesta.

Ilusión en la gente, y la sensación que aunque tuviésemos uno menos, la victoria era posible. El técnico Berti vislumbró lo contrario, y decidió sacar al goleador leproso, para permitir el ingreso de Alejandro Rébola en 34’. Armar de nuevo la línea de 4 en el fondo, y tratar de cerrar el partido, dejando al menos un punto en casa. Y así sucedió, en estos últimos minutos no quedó tiempo para nada, solo para un centro de Barrionuevo, que Aracena contuvo con dificultad.

De esta forma, el árbitro Sandoval decretó el final del partido. Independiente Rivadavia alcanzó su séptima igualdad de forma consecutiva, y dejó escapar otra oportunidad (una más, y van) de dejar los 3 puntos en el parque. Ahora habrá que ir a buscar en rodeo ajeno una victoria que alivie tanto en lo numérico, como en lo mental. El rival será nada menos que Flandria, rival directo, que llega agrandado por sus últimos buenos resultados.

Vamos Lepra, como dice la canción, “El martes cueste lo que cueste…”

 

INDEPENDIENTE RIVADAVIA: (1) Cristian Aracena; (4) Rodrigo Arciero, (2) Yeimar Gómez Andrade, (6) Sergio Rodríguez Budes, (3) Mauro Maidana; (8) Gastón Gónzalez, (5) Franco Dolci, (11) Hernán Encina; (7) Facundo Curuchet, (9) Cristian Tarragona, (10) Diego Cardozo. DT: Alfredo Berti.

Cambios: 18’ ST (15) Fausto Montero x (11) Hernán Encina; 31’ ST (18) Emmanuel Reinoso x (8) Gastón González; 34’ ST (13) Alejandro Rébola x (9) Cristian Tarragona.

No ingresaron: (12) Rodrigo Lugo, (14) Luciano Sanchez, (16) Mauro Cerutti, (17) Hernán Gautier.

Amonestados: 44’ PT (4) Rodrigo Arciero, 20’ST (6) Sergio Rodríguez Budes.

RAMÓN SANTAMARINA: (1) Joaquín Papaleo; (4) Alfredo González Bordón, (2) Lucas Acevedo, (6) Fernando Piñero, (3) Agustín García Basso; (8) Diego Sosa, (5) Milton Zárate, (10) Ezequiel Barrionuevo, (11) Jonathan Cháves; (7) Martín Michel, (9) Ángel Prudencio. DT: Héctor Arzubialde.

Cambios: al inicio del ST (17) Facundo Callejo x (9) Ángel Prudencio; 12’ ST (13) Agustín Politano x (8) Diego Sosa; 39’ ST (16) Francisco González Metilli x (11) Jonathan Cháves.

No ingresaron: (12) Tomás Casas, (14) Fernando Biela, (15) Nicolás Castro, (18) Facundo Castro.

Amonestados: 28’ PT (7) Martín Michel, 20’ ST (11) Jonathan Cháves, 29’ ST (10) Ezequiel Barrionuevo.

 

ÁRBITRO:

José Sandoval (5): alternó buenas y malas. Por momentos demasiado celoso en jugadas aisladas; a su favor pasó desapercibido y su actuación no influyó en el resultado del partido. Sus asistentes (González y Bianchi) levantaron la bandera de forma correcta.

 

Aquí algunas instantáneas del partido: