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C.S.I.R.

TARDE PERFECTA

Independiente Rivadavia triunfó en Campana, ante Villa Dálmine, por 2 a 0. Completó una racha de 9 puntos obtenidos sobre 9 posibles, en 7 días. Cardozo (de penal) y Sánchez, los autores de las conquistas de un equipo que comienza a asegurar su continuidad en la categoría para la temporada que viene.

El equipo milagroso de Jesús. Sale de memoria el equipo de Berti.

El equipo de Berti llegaba al “Coliseo” de Campana con la misión de no volver con las manos vacías a Mendoza: la victoria tenía un valor incalculable, pero el empate según como se dieran las circunstancias, también era importante. Había que ser inteligente, elegir bien los momentos para atacar y no descuidarse atrás.

El clima en el estadio era idéntico al vivido hacía una semana atrás en San Luis, ante Estudiantes. Viento fuerte y frío y el sol a pleno. Quizás un presagio que la historia podía volver a repetirse…

Pese a esto, el trámite del partido no arrancó de la mejor manera. Al 1’ de juego, y tras desatenciones en la última línea leprosa, el local tuvo la primera de riesgo. Burzio se escapó por el sector derecho, quedó mano a mano con Aracena, y el rápido achique de “Piti” surtió efecto. Cristian pudo desarticular el peligro ante la definición del delantero cordobés.

“La Lepra” trataba de acomodarse al sacudón inicial haciendo pie en la mitad de la cancha. González buscaba soltarse de la línea media para asociarse con Disanto, y de esta manera abastecer a Tarragona. Las sociedades por los costados (Arciero-Cerutti y Maidana-Cardozo), intentaban volver a tener el protagonismo en ofensiva que mostraron ante Douglas Haig.

Pese al buen trato del balón, a la movilidad y buena circulación del esférico, Independiente solo se quedaba en eso. No era punzante ni vertical, y de esta manera se hacía difícil lastimar al rival. Dálmine con muy poco lograba complicar: en 10’ lo tuvo Recalde desde afuera con un remate que buscaba el ángulo de un Aracena que nada podía hacer.

Burzio lo tuvo por segunda vez en la tarde con un tiro bien direccionado desde afuera, que se encontró con las uñas de Aracena para enviar el balón al córner. De ese córner, “Pastelito” Cérica se anticipó a todos, y su cabezazo se fue por el primer palo. No la pasaba bien Independiente, y Berti y su cuerpo técnico lo percibían desde afuera.

El resto del primer tiempo transcurrió sin mayores emociones, pero con un equipo local siendo protagonista. La mitad de cancha era una batalla perdida, con un Falcón multiplicándose en todos los sectores. Por eso mismo el DT leproso dispuso el ingreso de Villarreal por Disanto antes que terminase la primera parte. Había que mejorar en la contención y recuperación, y nadie mejor que Matías para cumplir esta función.

Comenzado el segundo tiempo, y cuando no sucedía nada de nada, Cardozo tuvo un momento de iluminación. Entretuvo la pelota por el sector izquierdo, esperó la llegada de Cerutti al área y envió un centro rasante. “Maurito” la controló como los que saben, y el marcador central Recalde demostró toda su torpeza: en el afán de quitar el balón, cayó encima del atacante leproso, y a Mastrángelo no le quedó otra que cobrar penal. Diego pateó como los que saben, y pese a la estirada de Castellano, decretó el 1-0 para empezar a soñar.

Los minutos transcurrían ante el nerviosismo del local, los minutos transcurrían y el público local se impacientaba tras las magras últimas actuaciones en su estadio del equipo de Campana, y eso se hacía notar en la aceleración del ritmo de juego que intentaba plasmar Dálmine. En este segmento del encuentro, se agigantaba la figura de Villarreal (con los relevos siempre efectivos de Montero), dándole una vez mas la razón a Berti de haberle dado rodaje; el CSIR se defendía con la pelota y era inteligente, quedaba la sensación de que cuando se lo propusiese podría llegar el segundo tanto.

Dicho y hecho, a los 40′ del segundo tiempo, una salida rápida en los pies de González que la defendió con el cuerpo, apoyándose en la salida rápida en mitad de cancha con Tarragona, que abriría el juego con Irañeta en una escapada veloz y cambiando de frente para que controle nuevamente González, que hizo la pausa justa para luego servirselá al ingresado Luciano “Cheche” Sánchez, que con un tremendo remate cruzado, la colocó en el ángulo inferior del primer palo custodiado por Castellano, que poco pudo hacer. Manuel del contragolpe, nuevamente utilizado por Berti. Un nuevo guiño del fútbol y del competitivo nivel del plantel para con el entrenador, que demuestra una vez más que las modificaciones sirven no solo para cuidar un resultado, sino para cerrar un partido complejo.

A los 44 Tarragona tuvo el 3ero en sus pies, de manera casi calcada a la del gol, pero la desperdició de manera casi displicente, aunque al “Tarra” se le perdona TODO. Independiente fue de menor a mayor, en un partido donde entendió cual era su momento y lo aprovechó al máximo. En el fútbol no hay que ser inmensamente superior al rival, simplemente a veces basta con ser eficacia y saber aprovechar las situaciones.

¡VAMOS LEPRA, YA NO QUEDA NADA!

 

VILLA DÁLMINE: (1) José Castellano; (4) Juan Alsina, (2) Ariel Coronel, (6) Luciano Recalde, (3) Lautaro Formica; (8) Federico Recalde, (5) Horacio Falcón -c-, (11) Jonathan Figueira; (10) Fabrizio Palma; (7) Pablo Burzio, (9) Ezequiel Cérica. DT: Felipe De la Riva.

Cambios: 18’ ST (17) Juan Manuel Mazzochi  x (11) Jonathan Figueira; 27’ ST (16) Lucas Favalli x (10) Fabrizio Palma; 36’ ST (18) Leonardo Carboni x (7) Pablo Burzio.

No ingresaron: (12) Federico Mastrángelo, (13) Rubén Zamponi, (14) Jorge Demaio, (15) Diego Núñez.

Amonestados: 15’ ST (7) Pablo Burzio, 32’ ST (16) Lucas Favalli.

INDEPENDIENTE RIVADAVIA: (1) Cristian Aracena -c-; (4) Rodrigo Arciero, (2) Yeimar Gómez Andrade, (6) Sergio Rodríguez Budes, (3) Mauro Maidana; (8) Gastón González, (5) Fausto Montero; (7) Mauro Cerutti, (11) Lautaro Disanto, (10) Diego Cardozo; (9) Cristian Tarragona. DT: Alfredo Berti.

Goles: 7’ ST (10) Diego Cardozo (de penal), 40’ ST (14) Luciano Sánchez.

Cambios: 44’ PT (15) Matías Villarreal x (11) Lautaro Disanto; 31’ ST (18) Ignacio Irañeta x (7) Mauro Cerutti; 38’ ST (14) Luciano Sánchez x (10) Diego Cardozo.

No ingresaron: (12) Rodrigo Lugo, (13) Alejandro Rébola, (16) Hernán Gautier, (17) Sergio Sosa.

Amonestados: 37’ PT (4) Rodrigo Arciero, 32’ ST (5) Fausto Montero.

ÁRBITRO:

Hernán Mastrángelo (6,5): muy buena actuación del juez. Siempre cerca de la jugada, supo manejar el nerviosismo del equipo local amonestando correctamente y dándole continuidad al juego cuando fuera necesario. Acertó en el penal contra Mauro Cerutti. Sus asistentes (Barbieri y Cabrera) tuvieron una tarde por demás tranquila en Campana, casi sin participación.

Villa Dálmine Independiente Rivadavia
Tiros al arco 2 3
Remates totales 5 6
Córners 4 3
Tarjetas Amarillas 2
Tarjetas Rojas

 

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